jueves, mayo 31

ULTIMOS LLAMADOS DE LA VIRGEN

Querida, mes de María… las realidades se os hacen más hermosas.
Cómo recuerdo antes, cuando en vuestra Patria todo era hermoso a través Mío. Las relaciones entre los hombres eran buenas, los noviazgos eran castos. Socialmente estaba bien visto ser cristiano, ¡y eso era bueno! Eso era bueno.
Las Avemarías de los Rosarios se elevaban desde vuestro suelo a Dios. ¿Dónde ha quedado todo eso? Dios miraba a vuestra Patria y la encontraba como una alfombra de rosas para su Venida, preparando su Venida.
Ahora, en estas Adoraciones del mes de mayo o en vuestros Rosarios de este mes, hay reminiscencias de aquello para vosotros, y reminiscencias de aquello para Dios… Y ¡cuán hermoso es! ¿Veis cuán hermoso es?
Hija mía, Yo quisiera que vierais, como Yo, como Yo lo veo, que no todo está perdido entre vosotros. Quisiera que escarbarais entre eso, ¡empezarais por aquí! Por “la piedad popular” aún no perdida, para Reconquistar vuestra Patria.
Queridos, os mueven aún las Procesiones, las Cofradías… Queridos, ¿quién no en vuestros pueblos se acuerda de la Patrona o las fiestas del Santo?
¿Ves vuestra riqueza? ¿No la veis?
Que nadie entre los míos desprecie esta piedad popular. Yo, vuestra Madre, la quiero y la amo. Amo vuestros honores prestados a Dios a través de Mí en todos los actos populares que hacéis. Sabed que ni una simple margarita puesta por vosotros en mi Trono, es tomada como desprecio, al revés: todo, Dios Nuestro Señor, os lo cuenta. Os cuenta todos los honores tributados a su Madre. Él también es Hijo agradecido y bien-nacido, como vosotros decís. “Es de bien-nacidos ser agradecidos.”
Y todas las alabanzas que me reputáis dándome gracias, hace que Dios nuestro Señor os las sea tenidas en cuenta. Hasta la más pequeña.
Al revés diríamos de las blasfemias.
Quien blasfema contra la Madre de Dios, Dios le aleja de su lado. Quien alaba a la Madre de Dios, Dios le atrae.
Rechazar estas Apariciones y Manifestaciones Marianas le ofende mucho a Dios. Hacéis que Dios aparte la vista de vosotros.
Dios me pone entre vosotros, Dios me retira si no me tributáis gloria.
Por favor, no haced que Dios aparte su mirada de vuestra alma ¡Dirigíos a Mí! ¡Es tan fácil, hijo! ¡Es tan fácil, hijos!
¡Venid! Venid en el mes de mayo a Mí. Venid. Yo os estoy esperando. Yo os estoy esperando.
Amada hija, ¿crees que estos otros tus hermanos vendrán? Es éste mi último Llamamiento.
Madre, ¡vendrán! Lo daré a conocer.
Dalo. Y por los confines del orbe.
Yo les amo. Y Yo Soy el Camino para ir a Dios por Jesús.
¡Bendita y alabada sea su estirpe! La estirpe del Dios Altísimo.
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Tomado de: vdcj.org

jueves, mayo 24

ORACION A SAN JOSE

San José, guardián de Jesús y casto esposo de María,  tú empleaste toda tu vida en el perfecto cumplimiento de tu deber, tú mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos.
Protege bondadosamente a los que recurren confiadamente a ti.
Tú conoces sus aspiraciones y sus esperanzas.
Se dirigen a ti porque saben que tú los comprendes y proteges.
Tú también conociste pruebas, cansancio y trabajos.
Pero, aun dentro de las preocupaciones materiales de la vida, tu alma estaba llena de profunda paz y cantó llena de verdadera alegría por el íntimo trato que goza con el Hijo de Dios, el cual te fue confiado a ti a la vez que a María, su tierna Madre. Amén.


(DE SAN JUAN XXIII)

lunes, abril 30

RESUMEN DE LAS MORADAS

Domingo de Ramos

En este libro que trata de la oración, de la perseverancia, del abandono en las manos de Dios, de las gracias que él da y de cómo acceder a la cámara donde está tan gra Rey, claro está luego de pasar del foso que nos separa del castillo y de ingresar en él a fuerza sobre todo de amor. Para entrar al castillo hay que pasar por 6 moradas hasta llegar a la definitiva y última donde ocurre la más intima unión que con Dios se puede tener sobre la tierra y donde el alma desea morir y seguir viviendo para gustar las dulzcedumbres que allí suceden.

Pasemos a dar una corta ojeada a lo que en cada morada se acontece:

Primera:
Allí se encuentran las almas que aunque ya no tienen pecado mortal están envueltas en miles de quehaceres y preocupaciones que Teresa llama sabandijas que si no huímos de ellas nos pueden morder e impedir el paso a la siguiente morada la recomendación es perseverar en la oración y alejarse de las ocasiones de caída siendo precavidos y prudentes.

Segunda:
Son las almas que ya ha llamado el Señor y aunque aún sufren pequeñas derrotas no se desaniman y sus deseos de seguir son grandes y parece que sienten la ayuda de su Señor.

Tercera:
Hay que hacer penitencia para evitar los pecados veniales, hay que orar y recogerse con gran valentía y buscan aún a Dios por sus regalos pero sienten aún algún apego por el mundo.

Cuarta:
Se sienten llamadas por un deseo interior y crecen en virtudes sobre todo la humildad se gozan del Señor por la oración y aún en su cuerpo ya sienten algo de dichas.

Quinta:
El Sabio instruye ocupando las potencias del alma (inteligencia, memoria y voluntad) y es él quien otorga toda la gracia a las almas con las que quiere unirse plenamente.

Sexta:
Aunque hay gran experiencia sobrenatural también hay un dolor pero que es purificante y luego vienen cosas que no se pueden expresar con lenguaje humano, sólo el alma quiere amar y aunque la experiencia dure tan sólo como un relámpago deja  excelentes resultados en el alma.

Septima:
Ocurre el ingreso a lo mas íntimo del alma donde habita el rey y el alma se hace una con él sin perder su identidad lo que algunos maestros llaman deificación y los efectos que produce son maravillosos como una gran paz interior que no se pierde, mucha paz cuando se es perseguido, grandes deseos de ver al Rey y de que sea conocido, desprendimiento de todo para estar a solas con él, entrega total de la vida a Cristo.